Mucho más que un esquema: El equipo de LaLiga EA Sports nacido para ser entrenado por Ruben Amorim
La posible salida de Diego Pablo Simeone en un futuro a medio plazo siempre genera un debate sísmico en el seno del Atlético de Madrid. Sin embargo, entre la terna de candidatos, emerge una figura que parece diseñada en un laboratorio para encajar en el ecosistema colchonero: Ruben Amorim. El técnico portugués, fiel a su innegociable sistema de tres centrales, representa la evolución natural de un Atleti que busca dominar desde la estructura sin perder su colmillo competitivo. En este análisis profundo, desgranamos cómo el "ADN Amorim" transformaría el juego del equipo rojiblanco y por qué figuras como Griezmann o Julián Álvarez alcanzarían una nueva dimensión bajo su mando.
ANÁLISIS
1/5/20263 min leer


1. El Modelo Amorim: Más que un dibujo, una filosofía
Muchos reducen a Amorim a un simple 3-4-2-1, pero su éxito radica en los comportamientos dinámicos. Su fútbol es una danza de posiciones donde la paciencia en la salida y la agresividad en la pérdida son los pilares.
El "Trapezoide" ofensivo
En fase de ataque, Amorim apuesta por un 1-3-2-5. Mientras los centrales laterales filtran pases que rompen líneas, los carrileros actúan como extremos puros. La clave reside en los half-spaces (pasillos interiores), donde dos mediapuntas generan superioridades constantes, obligando a la defensa rival a cerrarse y dejando pasillos libres en banda.
La obsesión por el "Tercer Hombre"
Si algo define al técnico luso es la mecanización. Sus equipos no improvisan la salida; la provocan. Buscan al interior de espaldas para que este descargue hacia un mediocentro de cara, quien inmediatamente activa al carrilero profundo. Es un fútbol de alta velocidad mental que penaliza cualquier error de posicionamiento rival.
2. ¿Por qué el Atlético de Madrid es el destino perfecto?
El Atlético de Madrid de la temporada 25/26 ya ha coqueteado seriamente con la línea de tres. La plantilla actual no necesitaría una revolución, sino una "reprogramación".
Cultura de esfuerzo: Amorim exige una presión tras pérdida asfixiante, algo que está en los genes del club desde la llegada del "Cholo".
Perfiles de plantilla: El Atleti cuenta con centrales de anticipación (Le Normand, Giménez, Hancko, Pubill) y carrileros con alma de delantero (Giuliano, Nico González), requisitos indispensables para el portugués.
3. El impacto en las estrellas: Griezmann y Julián Álvarez
Bajo el mando de Amorim, veríamos una versión mucho más eficiente de las joyas de la corona atlética:
Antoine Griezmann (El '10' total): En el sistema de Amorim, el francés dejaría de bajar a la base de la jugada para recibir. Se situaría permanentemente en el pasillo interior derecho, conectando con el punta y finalizando jugadas. Menos desgaste, más impacto en el marcador.
Julián Álvarez (El agitador): Como segundo mediapunta o interior, "La Araña" encontraría el contexto ideal para sus rupturas al espacio, aprovechando las fijaciones que genera un delantero boya como Sorloth.
El factor Giuliano: Es quizás el jugador que más brillaría. En el Sporting de Lisboa, los carrileros de Amorim (como Pedro Porro o Nuno Mendes en su día) terminaban las temporadas con cifras de goles y asistencias dobles. Giuliano pasaría de ser un carrilero corrector a un finalizador letal en el segundo palo.
4. Solidez defensiva: Cerrar el carril central
Uno de los grandes problemas del Atleti reciente ha sido la fragilidad en las transiciones y la distancia entre líneas. Amorim soluciona esto con un bloque medio-alto que muta a un 5-4-1 impenetrable.
La consigna es clara: prohibido jugar por dentro. Al obligar al rival a ir por fuera, los centrales laterales (agresivos y rápidos) pueden saltar a la marca con cobertura asegurada, eliminando el riesgo de quedar expuestos en el uno contra uno.
Claves y Datos Importantes del "Efecto Amorim"
Estructura base: 3-4-2-1 con progresión a 3-2-5.
Salida de balón: Central líbero como imán de presión para liberar a los volantes.
Maximización de carrileros: Protagonismo total de Lino y Nahuel Molina en zona de remate.
Mecanización: Reducción de la improvisación en favor de patrones de pase ensayados.
Defensa proactiva: Centrales como Le Normand con licencia para saltar a campo contrario.
Conclusión: Una evolución necesaria
Ruben Amorim representa la modernización del orden. En un Atlético de Madrid que a veces parece atrapado entre su pasado defensivo y un presente ofensivo aún por definir, el técnico portugués aportaría la claridad táctica necesaria. No se trata de cambiar la identidad, sino de dotar al talento de un sistema cerrado que lo potencie. Si el Metropolitano busca un heredero que mantenga el rigor pero eleve el techo estético, Amorim es, sin duda, el hombre indicado.
